Google ejecuta Gemma 4 en una TPU en órbita con Suncatcher
Google recibió desde la órbita una respuesta de Gemma 4 generada por una TPU de categoría centro de datos, un primer paso de Project Suncatcher.

Google ha recibido desde la órbita una respuesta generada por su modelo abierto Gemma 4 mediante una unidad de procesamiento tensorial (TPU), un chip de categoría centro de datos. La compañía anunció el resultado el 30 de octubre. El satélite, construido con Planet y lanzado el 1 de octubre en una misión de SpaceX, forma parte de Project Suncatcher, la iniciativa de investigación de Google sobre computación espacial.
La prueba fue sencilla. Los investigadores aprovecharon una ventana de comunicación con una estación terrestre para pedirle al satélite que escribiera un haiku sobre estar en el espacio. La respuesta llegó cuando el aparato pasaba cerca de Svalbard, en Noruega. Lo importante era comprobar que el sistema podía procesar la petición en órbita y devolver el resultado a la Tierra.
Un banco de pruebas, no un centro de datos
El prototipo incorpora cuatro TPU, pero solo puede usar una a la vez y durante periodos breves, de unos 20 minutos. Es un banco de pruebas, no un centro de datos orbital. Google presentó sus TPU en 2016 como alternativa a las GPU de NVIDIA, aunque Broadcom participa en su desarrollo y TSMC en su fabricación.
Ejecutar IA en órbita no es nuevo. En 2020, la misión Φsat-1 de la Agencia Espacial Europea usó IA para filtrar imágenes terrestres cubiertas de nubes antes de transmitirlas. En noviembre de 2025, Starcloud lanzó un satélite con una GPU NVIDIA H100 y anunció al mes siguiente que había ejecutado Gemma a bordo. Lo que reivindica Google es más específico: obtener una respuesta con una TPU de categoría centro de datos en el espacio.
La apuesta energética y los obstáculos
Project Suncatcher plantea satélites distribuidos, con procesadores y conectados por enlaces ópticos para ejecutar tareas de IA. La ventaja buscada es energética: en ciertas órbitas, la exposición casi permanente al Sol permitiría, según las estimaciones de Google, obtener hasta ocho veces la electricidad de paneles solares equivalentes en la Tierra.
Las dificultades son importantes. En el vacío no hay aire que transporte el calor de los procesadores, por lo que Google investiga conductos térmicos y radiadores, ya ensayados en cámaras de vacío. La radiación espacial puede alterar los circuitos y también se ha probado en tierra. Falta comprobar el comportamiento del hardware durante periodos prolongados y si los costes son asumibles.
Tras el haiku, los investigadores probaron otros poemas espaciales y peticiones sobre el estado técnico del satélite. Ahora preparan ensayos sobre cómo resisten las TPU el estrés térmico y la radiación en órbita. La siguiente meta anunciada es experimentar con dos satélites interconectados en 2027.
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