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Ciencia·2 min de lectura

Célula solar de perovskita genera electricidad también con la lluvia

Un equipo del ICMS, el CSIC y la Universidad de Sevilla combina una célula de perovskita con un nanogenerador triboeléctrico para aprovechar el sol y las gotas de lluvia.

Raindrops falling on a thin, flexible perovskite solar panel coated with a transparent nanogenerator film.
Imagen: ギズモード・ジャパン

Un equipo de investigación español ha desarrollado un dispositivo híbrido que genera electricidad tanto con la luz solar como con la lluvia, y convierte así la mayor debilidad de las células solares de perovskita en una ventaja. El sistema combina una célula de perovskita con un nanogenerador triboeléctrico (TENG).

El trabajo procede del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Sevilla.

De punto débil a ventaja

Las células de perovskita son una de las grandes candidatas a la próxima generación de energía solar. Son más baratas de fabricar que las de silicio, ofrecen alta eficiencia de conversión y son finas, ligeras y flexibles. Su gran problema es el agua: la lluvia disuelve el material y lo degrada con rapidez, una contradicción seria para una tecnología pensada para el exterior.

Un TENG produce corriente a partir de la fricción entre dos materiales distintos, el mismo principio de la electricidad estática al frotar un globo contra el pelo. El equipo recubrió la superficie de la célula mediante tecnología de plasma con una película protectora de unos 100 nanómetros de grosor, aproximadamente la milésima parte de un cabello.

La película actúa como superficie triboeléctrica y transforma el impacto de cada gota en corriente. Según los investigadores, una sola gota puede generar hasta 110 voltios.

Esta capa ultrafina cumple tres funciones: genera energía con las gotas, protege la perovskita del agua y actúa como filtro óptico que mejora la absorción de luz.

Posibles aplicaciones

Los usos más claros son dispositivos pequeños en los que quedarse sin batería es un problema: sensores IoT para el hogar inteligente y la meteorología, sensores estructurales en puentes y rascacielos que detectan grietas y deformaciones, alimentación de farolas y semáforos, y sensores de suelo en cultivos.

La perovskita también se combina con otros materiales en otros lugares. En diciembre de 2025, la empresa japonesa Okumura y la Universidad de Iwate iniciaron pruebas de una lámina de prevención de desastres con células de perovskita sobre material impermeabilizante, pensada para laderas y azoteas donde no caben los paneles convencionales.

El planteamiento español cambia la perspectiva: la lluvia deja de ser una pérdida y pasa a ser una fuente adicional de energía.

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Etiquetas:perovskitesolar cellstengrenewable energyspainiot

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