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Google Suncatcher: un satélite ejecuta IA en órbita y escribe haiku

El satélite Suncatcher de Google ejecutó el modelo Gemma 4 en una TPU a bordo y envió un haiku a la Tierra, primera prueba de cálculo de IA en órbita.

Google Suncatcher satellite in low Earth orbit above the blue curve of the planet, with solar panels catching sunlight.
Imagen: Benchmark.pl

El satélite Suncatcher de Google ha ejecutado por primera vez un modelo de inteligencia artificial en órbita y ha devuelto el resultado a la Tierra: un haiku sobre cómo se ve un planeta desde el espacio. La tarea se realizó en una unidad de procesamiento Tensor (TPU) instalada a bordo.

El poema lo generó Gemma 4, que recibió la instrucción desde tierra, la procesó de forma local y transmitió la respuesta. El texto habla de una esfera azul abajo, datos que fluyen con silenciosa gracia y luz de estrellas que alimenta el núcleo del satélite. Los ingenieros probaron además limericks de temática espacial y la descarga de datos de telemetría sobre el funcionamiento del satélite.

Tres semanas de pruebas antes de la primera tarea de IA

El satélite llegó a órbita el 1 de octubre a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, que en el mismo vuelo puso en órbita más de un centenar de objetos. Antes de ejecutar la primera carga de aprendizaje automático, el equipo dedicó unas tres semanas a comprobaciones y pruebas intensivas de los sistemas.

El experimento fue modesto a propósito. Solo uno de los cuatro dispositivos de cálculo estaba activo, porque la energía disponible permite que funcione un único procesador a la vez. El equipo de Google puede consumir hasta 1 kilovatio y cada sesión de IA dura unos 20 minutos, tras los cuales necesita recargarse.

Radiación y temperatura, las incógnitas pendientes

La órbita terrestre baja implica grandes variaciones de temperatura y radiación cósmica. Pruebas previas en tierra mostraron que esta radiación puede provocar fallos en la memoria de los dispositivos, por lo que la fiabilidad a largo plazo sigue por demostrar.

Aun así, la prueba confirma que un sistema a bordo puede recibir una orden desde la Tierra, procesarla localmente y devolver una respuesta generada, pese a la energía limitada y a no contar con conexión permanente.

Google prevé seguir adelante: en 2027 deben lanzarse dos satélites más con tecnología mejorada, que generarán más energía y se comunicarán entre sí por vía óptica para coordinar el trabajo de los procesadores. A más largo plazo, la compañía quiere construir una red de cálculo completa en órbita, en competencia con iniciativas de Starcloud y Cowboy Space.

Etiquetas:googleproject suncatchertpugemma 4orbital computingspacex

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