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IA·2 min de lectura

El vibecoding permite crear las apps que nadie desarrolló

Con un chatbot basta para crear una app a medida. El poder pasa de los desarrolladores a las empresas de modelos de IA, con límites en soporte y seguridad.

A person describing a custom app to an AI chatbot on a laptop, with a smartphone showing a tailor-made interface beside it.
Imagen: xataka.com

Hasta ahora, una aplicación solo hacía lo que decidían sus creadores. Para competir, los desarrolladores fueron añadiendo funciones hasta engordar muchas apps de forma absurda, y al usuario solo le quedaba el buzón de sugerencias. El vibecoding con IA está cambiando ese equilibrio.

Una aplicación suele despegar al cubrir una necesidad concreta: recordar que bebas agua, activar la linterna o compartir fotos. Cuando decenas de rivales hacen lo mismo, la única salida es sumar más funciones. Además, ningún desarrollador puede adaptar su software a cada persona. Con un modelo de lenguaje haciendo de sastre, el usuario puede pedir justo el botón que echaba en falta.

No es nuevo, pero sí mucho más fácil

El autor del análisis asegura haber creado ya varias apps así: una para controlar la domótica sin que los datos salgan de su red, un software para eliminar el bloatware de móviles Android y una app de tareas familiar con base de datos en su propio servidor.

Personalizar el software es casi tan antiguo como el propio software: macros de Excel, IFTTT, Tasker en Android o Atajos en iOS. Lo que cambia es que ya no hay que aprender cómo funcionan; basta con escribir lo que se quiere.

El poder se desplaza a los modelos de IA

La "dictadura" del desarrollador se diluye, pero la libertad no es total. El poder recae ahora en OpenAI, Anthropic, Google, xAI y compañía. Lo que parece una commodity puede acabar en dependencia, y por las dependencias se cobra. Para una buena app vibecodeada conviene pagar un buen modelo, así que la suscripción no desaparece: se muda de la app del desarrollador al plan de IA.

Hay también límites prácticos. Una app propia puede funcionar sin que sepamos bien por qué, sin soporte, con la corrección de errores en manos del modelo y sin garantías de que no estropee algo delicado.

El autor no cree que el vibecoding sustituya al desarrollador, igual que la generación de imágenes y texto no ha reemplazado a diseñadores y escritores. Ofrece una app que funciona para ti, no una que aguante a miles de usuarios, sea segura o tenga mantenimiento futuro. A corto plazo, las apps de siempre cubrirán lo que necesita casi todo el mundo y el vibecoding rellenará los huecos que ningún desarrollador puede atender.

Apps que merecen la pena

Etiquetas:vibecodingaiappsopenaianthropiccustom software

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